Además de haberme inscrito en la clase de Swing, en el
mismo semestre tome la clase de Hip Hop. Al nunca antes haberlo practicado, me
inscribí en el grupo de principiantes. Así como en Swing, el grupo debía montar
una coreografía para presentarla en el festival cultural organizado al final de
semestre. La clase se dio dos horas a la semana, una en los días lunes y otra
en los días miércoles.
Mi principal objetivo al tomar esta
clase, era conocer habilidades que de ninguna otra manera había tenido
oportunidad de conocer. En esta clase, el ritmo de la música era mayor al de
Swing, por lo tanto, se requería de mayor concentración y movilidad. La música
de Hip Hop expresa muchos sentimientos e historias que se transmiten a través
del baile; por ello, debía realizarse con emoción y pasión. A pesar de mi poca
experiencia en este tipo de actividades, me sentí confiado en que podía hacerlo
bien. La dinámica que se manejaba en el grupo fue bastante agradable a lo largo
del curso. A diferencia de Swing, este baile no era en parejas, por lo cual
tuve la oportunidad de conocer a mayor número de integrantes de grupo. Esto me
permitió establecer mayores relaciones que me motivaban a asistir a clase y
propiciaban la solidaridad grupal. El ser respetuoso y solidario era vital en
esta actividad ya que todos estábamos ahí para aprender. No hubiera sido justo
ni agradable si se hubiera formado un ambiente tenso en el grupo. Al todos
estar en el mismo nivel, avanzábamos poco a poco conociendo y experimentando
con la música.
El compromiso y responsabilidad
fueron importantes ya que de la asistencia a cada clase dependía el avance
grupal. Afortunadamente no hubo grandes problemas con esto ya que la mayoría estábamos en la clase por interés y convicción propia; por lo tanto, nos importaba
asistir y conocer cada vez más del baile. El ser perseverantes y no vencernos
en el primer intento también fue importante ya que los pasos de baile no eran
sencillos de hacer ni de aprender; por ello, requeríamos de paciencia y
concentración en cada clase. La paciencia que desarrollé me permitió darme
cuenta de la importancia de no darme por vencido en ninguna actividad; ya que
no siempre se logran las cosas al primer intento, sin embargo cuando se logran,
se siente una satisfacción reconfortante.
Conseguí al hacer esta actividad
seguridad en mí; lo cual también es importante para cualquier actividad
cotidiana. La seguridad la desarrolle desde el primer día de clases al confiar
en mí y saber que podía hacerlo. El momento en el que me di cuenta de la importancia
de la seguridad personal fue al estar en el escenario los días de presentación
en el festival cultural. En estas presentaciones debía estar seguro de la
rutina, no debía mostrar miedo ni nervios y tampoco podía faltar a ninguna
presentación. En este momento me di cuenta de lo importante que es estar seguro
para asegurarte que las cosas salgan como lo esperas. Además me hace saber que
no hay razones para sentir miedo o nervios si lo que haces lo haces por
convicción y preparación.
Debido a las amistades que se
formaron en el grupo, fue complicado terminar el curso. Afortunadamente,
algunas de las personas que conocí siguen manteniendo comunicación conmigo, lo
cual es agradable.



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